20140512_173119Obviamente es un post más a los cientos que ya circulan bajo este lema. Pero para eso usamos Internet y las vicisitudes del 2.0, para expandir nuestros conocimientos (y deseos) y haceros llegar a todos los que por casualidad caéis por aquí quiénes somos y qué ofrecemos. Y no importa machacar un tema. No un tema como éste. Soy enfermero, ¿me conoces?

Personalmente es un día que me emociona y me alegra. Me siento parte de él y él es parte de mí. A través de Facebook y Twitter llevo todo el día leyendo innumerables mensajes y entradas en muchos blogs de gente a la que sigo, admiro y comprendo. Os podría hacer una lista que sería interminable, pero eso arruinaría este escrito y pasariais por alto mi breve y humilde relato. Simplemente buscad bajo el hashtag #happytobeanurse y encontraréis muy buen material.

Decidí hacerme enfermero de rebote. Un año en la licenciatura de Química donde aprendí a jugar a cartas y disfrutar del Sol desde incómodos rincones de césped me hicieron despertar del letargo. Mi alter ego me escupió un buen día: “Anda, chaval, cambia de actitud y corre hacia donde estás destinado a realizarte como persona. Ya sabes de qué te hablo”. Sentía una atracción desde pequeño por estudiar en la rama sanitaria, concretamente en medicina, incluso me aventuré a soñar con la pediatría. Sí, lo sé, uno se fija en su padre y quiere imitarle. Porque lo admiro, así de fácil. La realidad de las notas finales en la “sele” (culpa mía y de mi pasotismo escolar) fue un zas en toda la boca. No quise estudiar enfermería por un inútil cabreo juvenil y, tras mi químico año, pues a estudiar enfermería. ¿Qué queréis? Mi madre es enfermera y también la admiro. XD

¡Qué gustazo haber corregido mi error! Por que después de una trabajada carrera y un buen puñado de experiencias no podría ser más feliz con lo que hago. Me ha llegado al corazón y disfruto haciendo mi trabajo. Mucho. A mis alumnos en la universidad siempre les digo lo mismo: “Os tiene que poner cachondos saber que sois enfermeras“. Una soez forma de expresar mi pasión, lo sé, pero efectiva cuando me doy cuenta de ello.

Aporto mi pequeño grano de arena desde atención primaria, lugar en el cual caí después de viajar por urgencias y ucis. Y sí, es aquí donde todavía me pongo más cachondo (me voy a llevar un sopapo al final… ho sé mama, perdona per no fer honor a la bona educació que m’has donat).

Ser enfermero es, sobre todo, ayudar. Ayudar a las personas. A todas. Cada día. En lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe. Sí, quiero.

Para acabar, no os perdáis este impresionante vídeo que la enfermería española se ha currado y, por el cual, debo agradecer a @miguel_garvi y @ComisionGestora su increíble idea, esfuerzo y dedicación. ¡Gracias compañeros!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s